Cuando un empleador hace que las condiciones de trabajo sean tan intolerables que una persona razonable se sentiràa obligada a renunciar, la ley puede tratar esa renuncia como un despido injustificado. La clave es demostrar el patràn con claridad à antes de salir.
El despido indirecto generalmente implica más que simple frustraciàn o un único incidente. Se argumenta cuando las condiciones se volvieron tan graves que permanecer en el trabajo ya no era razonablemente tolerable à y el empleador causà el problema, tenàa conocimiento de àl o no tomà medidas correctivas.
Antes de enviar una carta de renuncia, obtenga asesoràa legal. Un abogado puede evaluar si su documentaciàn respalda una reclamación à o aconsejarle sobre los pasos para reforzarla antes de marcharse.
Los recuerdos se desvanecen y las pruebas del empleador desaparecen. Si espera demasiado, su caso podràa ser desestimado legalmente.
(Denuncia ante la EEOC)
(Varàa segàn la provincia)
(Tribunal laboral)
(Segàn el tipo de reclamación)